jueves, 10 de abril de 2008

No a la extradición de Cavallo. Inicio del juicio YA!!!

PORQUE RICARDO CAVALLO DEBE SER JUZGADO EN EL ESTADO ESPAÑOL

Ricardo Miguel Cavallo, (teniente de navío y retirado como capitán, también Miguel Angel Cavallo, alias Sérpico o Marcelo) durante la dictadura militar argentina (1976- 1983) estuvo involucrado en el secuestro, tortura y desaparición de 227 personas, en la tortura de otras 110 y en la desaparición de 16 recién nacidos, cuyas madres fueron secuestradas; todo ello durante sus funciones como parte del Grupo de Tareas 3.3.2 en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada de Argentina, - ESMA- donde ocupó distintos cargos a lo largo de siete años.

En agosto del 2000, INTERPOL detuvo a Cavallo cuando intentaba fugarse desde Cancún a Argentina, para cobijarse en las leyes de la impunidad entonces vigentes. En febrero de 2001, el gobierno mexicano autoriza el proceso de extradición, pero el equipo de abogados de Cavallo, hizo retardar la resolución durante dos años y tres meses. Por lo que finalmente pudo efectivizarse en junio del 2003.

Finalmente el 14 de diciembre de 2005 la Audiencia Nacional en Madrid, en virtud de la competencia jurisdiccional asumida internacionalmente, y aún cuando en Argentina comenzaba a instruirse la causa de la ESMA, al no ser factible en ese momento, y que en forma inmediata se enjuiciara al ex capitán, el tribunal español convino proseguir el juicio contra Ricardo Miguel Cavallo.

Desde el 29 de junio del 2003, Cavallo se encuentra en el centro penitenciario de Soto de Real, prisión de máxima seguridad. Cavallo desde su concepción y posición de impunidad, reclamó ser trasladado a una prisión militar para seguir gozando de privilegios, petición que fue denegada una y otra vez en virtud del carácter de lesa humanidad de los crímenes de los que se le acusa, concretamente por genocidio y terrorismo de Estado.

Es incomprensible que al día de hoy, justamente marzo de 2008, cuando falta el tramo final de todo el procedimiento, este se interrumpa para iniciar uno que previsiblemente será desde foja cero en Argentina.

En Argentina que desde la anulación de las leyes de impunidad se fragmentan las causas; se desguazan en centenares de “incidentes particulares” y se obliga a los familiares y a los ex detenidos-desaparecidos a repetir el testimonio en una sucesión casi infinita de juicios orales, y fundamentalmente se impide visualizar el plan sistemático de exterminio, diluyendo así las responsabilidades y en definitiva, siendo este mecanismo, sin ningún tipo de duda, funcional a la impunidad.

Es por ello que para la ASOCIACIÓN DE EXDETENIDOS-DESAPARECIDOS (AEDD) es imprescindible que se acumulen todos los expedientes de cada campo de concentración o circuito represivo, que se haga un único juicio oral en el que se condene a todos los represores que se desempeñaron en ellos, y no solo a las cúpulas o a los pocos reconocidos por algunos sobrevivientes, acusándolos por todos los compañeros que pasaron por cada centro clandestino de detención, y como coautores del delito de genocidio. Cualquier otra forma de juzgar a los genocidas, en particular la que está en marcha, concluirá en condenas para unos pocos, casi todos integrantes de las cadenas de mandos, dejando en la impunidad a miles de aquellos que eran más jóvenes, y que en muchos casos aún hoy están en actividad, o en retiro activo, “educando” a sus seguidores. Que los represores que hay que juzgar no son 992, como se afirmara desde el poder ejecutivo: se reconoce oficialmente a existencia de 650 campos de concentración, hay más de 3.500 denunciados.

Organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, familiares y víctimas directas, consideramos que era importante participar en el proceso parcializado que se abría y así lo hicimos, en los juicios contra el ex comisario Etchecolatz, el cura Von Wernich, el Turco Julián… Las amenazas fueron constantes, pero conseguimos un triunfo histórico, Etchecolatz fue condenado a perpetua en un fallo en el que por primera vez en la historia de la humanidad un tribunal reconoce la existencia de un genocidio en su propio país.

El precio que pagamos fue enorme: el secuestro y desaparición de Jorge Julio López.

Lucharemos contra todo los pasos que desde cualquier instancia se tome para beneficiar en lo más mínimo a los genocidas como Cavallo y a cualquiera de sus pares.

Por último, queremos resaltar los siguientes aspectos :

- La impunidad de Cavallo se hizo añicos, una vez más, por la lucha comprometida de militantes de derechos humanos que lo identificaron, denunciaron e iniciaron todas las actuaciones procedentes para la detención.
- Que Ricardo Cavallo ha estado 7 años preso, tantos años como los que trabajara de verdugo en la ESMA.
- El principio de Justicia Universal, tan indispensable como subestimado, funcionó en el reconocimiento de los procedimientos iniciados en diferentes países contra los genocidas que implementaron el plan de exterminio durante la dictadura militar que asoló Argentina desde 1976 a 1983.

INICIO DEL JUICIO YA - NO A LA EXTRADICION - NO A LA IMPUNIDAD

ASOCIACION EX DETENIDOS-DESAPARECIDOS
CAMPAÑA DE APOYO A LOS JUICIOS
CASAPUEBLOS